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jueves, 5 de febrero de 2026

¿Cómo nació el lenguaje humano?

 El hecho de tener un origen tan remoto hace que sea difícil encontrar una respuesta a las preguntas del origen del lenguaje (¿Cómo, dónde, cuándo, quiénes, por qué?). En cualquier caso, la mayoría de los lingüistas consideran que este problema atañe más a la psicología, la sociología, la filosofía o a la antropología que a la lingüística. Y sólo se pueden plantear en forma de teorías.
Tradicionalmente se parte de la base bíblica de que todas las lenguas procedían del hebreo. En el Génesis se plantea que Dios “en el comienzo fue el verbo…” y que gracias a las palabras dichas se crea “algo”. La expresión “Entonces dijo Dios…” nos lleva a la relación entre pensamiento y lenguaje. Nada puede existir si no tiene un nombre para llamarlo. (Gn. 1:1)
El valor del lenguaje radica en nombrar seres y objetos que nos rodean, así se reafirma en la Biblia: "Entonces Dios formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce. Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo..." (Gn. 1:18-20) 
En el Popol Vuh, luego de que “No había nada junto, que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo.” (Popol Vuh 1:1) volvemos a encontrar la importancia del lenguaje y su relación con el pensamiento, cuando antes de crear algo los dioses surge entonces la palabra cuando hablan entre sí Tepeu y Gucumatz. “Llegó aquí entonces la palabra… y hablaron entre sí… Hablaron, pues, consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamientos." Es el instante del Primer discurso. (Popol Vuh 1:1) Los dioses ponen de acuerdo sus pensamientos y palabras, antes de surgir de la “nada” lo creado. Por eso se considera un regalo divino que el ser humano tenga el don de la palabra.

TEORÍAS PSEUDO CIENTÍFICAS
Algunas de las formulaciones explicativas más insólitas (debidas, entre otras cosas, a la escasa evidencia paleontológica) son que nuestro lenguaje floreció porque nuestros antepasados empezaron a copiar a animales y otros sonidos naturales, o a los rugidos de cansancio o de desagrado.
Steven Pinker  plantea que el lenguaje humano es innato, a diferencia del resto de los animales, y que existen rasgos universales en la gramática de todas las culturas. Cómo apareció este talento, si apareció de repente o se trata de un proceso gradual de desarrollo a la vez que nuestro cerebro aumentaba lentamente de tamaño y cuándo se produjo exactamente sigue siendo un misterio. Porque las palabras no dejan fósiles y los lenguajes extinguidos no pueden recuperarse.
La del "ding-dong" o la onomatopéyica: plantea que existe una misteriosa correspondencia entre sonidos y significados. El lenguaje sería el producto de la imitación de los gritos,  ruidos animales o de sonidos naturales (mu, chu-chu, pash, bzz, miau).
Teoría "yo-he-ho" o del grito (interjección): Sostiene que el lenguaje surge a partir de las emisiones sonoras que acompañan al esfuerzo muscular. habría comenzado con interjecciones, gritos instintivos y emotivos, tales como ¡oh! para indicar sorpresa o ¡ay! para indicar dolor.

CONCEPTO BÁSICOS
El lenguaje es considerado como un sistema de signos que los seres humanos utilizan para comunicarse. 
El término se relaciona con otros conceptos como lengua, idioma, dialecto, habla y comunicación.


sábado, 19 de febrero de 2022

Clases de Palabras de la Lengua Española

 Elio Donato y Prisciano de Cesarea son dos importantes gramáticos del latín que sentaron las bases de la tradición gramatical que ha trascendido por más de 1500 años.  A Donato (siglo IV post) debemos, en particular, la distinción en ocho clases de palabras: nomen, pronomen, verbum, adverbium, participium, coniunctio, praepositio, interiectio; distinción que Antonio de Nebrija (gramático de la lengua castellana del siglo XV) imitó, agregando el artículo "del que carecía la lengua latina". 

La clasificación de las clases de palabras que reconoce la gramática tradicional es de tipo semántico y no funcional. Esta clasificación en el mundo de habla española distingue nueve.

Tradicionalmente las palabras se han clasificado en esas dos clases. Las cinco primeras (sustantivo, adjetivo, artículo, pronombre y verbo) son las llamadas palabras con contenido porque son las que plantean claramente el significado de su significante. También se les llama variables, pues las palabras que pertenecen a estos tipos pueden variar por el uso del morfema flexivo, sin dejar de ser la misma palabra. El sustantivo y adjetivo (el artículo se considera un adjetivo) varían en género y número; el verbo, no varía en género, pero sí en número, persona, tiempo, modo, voz y aspecto. Y el pronombre, varía por su uso sintáctico.  
 
1. El verbo es la clase de palabra que presenta la mayoría de variaciones léxicas. Y al conjunto de estas desinencias, que entran en oposición con otras, unidas a la Base constituyen la conjugación. El verbo es la única clase de palabras que presenta conjugación.
2. El sustantivo y 3. adjetivo: son dos palabras inseparables y se clasifican de la siguiente forma: 
 (Nota: En el anterior cuadro se incluye la clasificación real del artículo como adjetivo).

4. El Pronombre es la clase de palabra que no se modifica morfológicamente (en español, solo algunos pronombres personales -en plural- manifiestan variaciones de género y número) , sino por su uso semántico y sintáctico; a esta identidad dada se le denomina caso (nominativo, vocativo, preposicional, acusativo y dativo).

5. Las preposiciones son palabras átonas (excepto según) e invariables, es decir, no llevan desinencias. La función de las preposiciones es ser nexo; o sea une palabras sirviendo de enlace entre ellas. La relación que establecen es siempre de subordinación o dependencia. 
También se pueden combinar entre ellas formando locuciones adverbiales, por ejemplo:
                                                         
 6. Las conjunciones son una clase de palabras, vacías de contenido semántico cuya función es, simplemente, servir de enlace entre palabras, pero principalmente, entre sintagmas o proposiciones. Tradicionalmente se ha distinguido entre las coordinantes y subordinantes.

7. Los adverbios son palabras invariables y poseen carácter léxico pleno, es decir, poseen significado propio, definible en los diccionarios. Pueden modificar a un verbo, a un adjetivo o a otro adverbio. La clasificación más tradicional del adverbio es la que atiende al significado:
8. Las interjecciones son palabras que expresan sentimientos muy vivos de dolor, alegría, tristeza, etc. Podemos decir que son reacciones del hablante que se materializan a través de la palabra.
Aunque se trata de una palabra la interjección se comporta como un enunciado independiente, es decir, comunica un mensaje completo: ¡ay! tiene una significación plena, equivale a una oración como "¡Me he hecho daño!" Se escriben siempre entre signos de exclamación: ¡eh! ¡puaj!, ¡ojalá!, ¡huy! o ¡uy!, ¡uy uy uy! etc.
Podemos clasificarlas en:
Interjecciones primarias o propias: son las verdaderas interjecciones, es decir, palabras que sólo se han creado para expresar emotividad; ¡ay!, ¡uf!, ¡bah!, ¡zas!, ¡hala!, etc. y, por lo tanto, sólo pueden ser interjecciones. Recuerden que las interjecciones con H siempre la levan después de la vocal: ¡ah!, ¡eh!, ¡oh!, ¡uh!
Interjecciones impropias: proceden de otra clase de palabras, nombre, verbo, adjetivo, etc. pero se utilizan como interjecciones; ¡ojo!, ¡cuidado!, ¡bravo!, ¡oiga!, ¡vaya!, ¡estupendo!, ¡viva!, etc.
Locuciones interjectivas: son grupos de dos o más palabras que funcionan como interjecciones: ¡Dios mío!, ¡Cielo santo!, ¡Qué horror!, etc.

EL SIGNO

 Un signo es un elemento o unidad que está en lugar del objeto que representa (referente) y que por una relación convencional o de semejanza...